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Siete suicidas participaron en los ataques contra iglesias y hoteles de lujo en Sri Lanka que mataron a 290 personas e hirieron a más de 500, primero por una cadena de seis atentados con bombas contra tres iglesias del país y tres hoteles de lujo y por otras dos explosiones: una en un zoológico y otra durante un operativo que dejó tres policías muertos, dijo el lunes un investigador, mientras que un portavoz del Gobierno aseguró que está involucrada una red internacional.

Las tres ciudades atacadas son la capital, Colombo, Negombo y Batticaloa.

Entre las víctimas hay al menos 35 extranjeros, entre los cuales hay cinco británicos, tres indios, tres daneses, dos turcos, un holandés y un chino. Además de portugueses, belgas, japoneses, bangladeshíes, paquistaníes y estadounidenses.

Por otra parte, el presidente dijo que en la medianoche del lunes entrará en vigor un estado de emergencia nacional, otorgando a la policía y al ejército amplios poderes para detener e interrogar a sospechosos sin órdenes judiciales.

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