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Autoridades peruanas reabrieron la zona arqueológica de Machu Picchu exclusivamente para darle la bienvenida a un solo turista japonés que, debido a la pandemia por COVID-19, esperó casi 7 meses para cumplir su sueño.

El japonés de 26 años, Jesse Takayama, fue bautizado por los habitantes de la zona como «el último turista de Machu Picchu»,ya que durante todo este tiempo, ha sido el único extranjero que se quedó en el pueblo esperando la reapertura de la ciudadela Inca.

Tras mantenerse en el pueblo aledaño desde el mes de marzo, Takayama obtuvo un permiso especial para cumplir su deseo de conocer Machu Picchu, gracias a la gestión realizada entre la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (DIRCETUR), el Ministerio de Cultura y la Municipalidad de Machu Picchu.

Después de pasar casi siete meses varado en Perú y hospedándose en el poblado aledaño a la zona arqueológica, Takayama, se convirtió en el primer visitante en ingresar a Machu Picchu desde su cierre, el 16 marzo por la pandemia del COVID-19.

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