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Más de ocho mil bomberos trabajan por quinto día consecutivo para controlar los incendios en California, que reportan hasta el momento un saldo de 44 muertos y gran devastación.

4 mil 500 bomberos de sitios lejanos se unieron a los locales para luchar y frenar el avance de las llamas mientras equipos de búsqueda respaldados por antropólogos y un laboratorio de ADN intentan identificar restos, algunos ya reducidos a fragmentos de hueso.

Camp Fire, que arrasa una vasta región en el condado de Butte, al norte de Sacramento, es el incendio más grande y destructivo de varios focos activos en California, lo que provocó la evacuación de más de 250 mil personas, y la pérdida de miles de viviendas en la ciudad de Paradise.

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