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La canciller alemana, Angela Merkel, informó que, junto a los alcaldes de las 11 principales ciudades de Alemania, acordaron tomar medidas más estrictas contra el COVID-19, en caso de que el número de contagios supere el umbral de 50 casos por cada 100.000 habitantes dentro de una semana.

Las nuevas normas incluirían un uso de mascarilla obligatorio en las reuniones sociales y restricciones más estrictas en la compra de alcohol.

La canciller afirmó que la mayor prioridad en este momento es evitar una nueva paralización de la economía y la actividad de las personas, tal como ocurrió hace unos meses.

Merkel y los alcaldes se reunirán nuevamente dentro de dos semanas para evaluar si las medidas han sido efectivas.

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