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“Fue una rociadera, estaban muertos y le seguían disparando», «el bebé acababa de cumplir un año el pasado 17 de abril» y tuvieron con quién dejarlo, son algunos testimonios de los sobrevivientes al ataque armado que cobró la vida de 14 personas durante la noche del viernes en Minatitlán.

El festejo fue por un cumpleaños y hubo tecladista y la tradicional cochinita para los invitados, sin embargo, a medio convivio llegaron cuando menos cinco sicarios con armas largas y los sometieron.

“A los que estaban agachados les decían que los miraran, creo que andaban buscando a los hombres y ya te hacían voltearte con la esa en la espalda y la cabeza. Eran armas largas, no eran pistolas, eran armas largas»

Otro de los sobrevivientes relató que cuando llegaron los asesinos se encomendó a Dios y pidió perdón.

“Yo estaba ahí y el hombre me apuntó y yo dije Dios, en tus manos encomiendo mi espíritu y perdóname por tu sangre preciosa, la sangre de Cristo tiene poder”, manifestó.

Dentro de la víctimas, destaca un bebé de nombre Santiago, quién apenas el pasado 17 de abril cumplió un año de edad.

Santiago murió en brazos con su padre, Julio César Hernández y su madre, Nancy Olivares se encuentra hospitalizada y su estado de salud es reportado como grave.

El cuerpo de Santiago, y su padre ya fueron reconocidos y entregados a sus familiares.

De acuerdo a los datos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), los hechos ocurrieron en la calle Leona Vicario, de la colonia Obrera, cuando sujetos arribaron al lugar preguntando por una persona conocida como «El Beky», momento en que realizaron las detonaciones, privando de la vida a siete hombres, cinco mujeres y un menor, y dejando lesionados a tres hombres y una mujer.

 

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