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Por primera vez, el Vaticano abrió hoy sus puertas a una delegación de personas LGBT y representantes de asociaciones de defensa de los derechos de esta comunidad, un encuentro calificado como «histórico» y «un primer paso».

El objetivo de la reunión solicitada era presentar al Vaticano los resultados preliminares de una investigación conducida en los países de la región del Caribe, en diez de los cuáles aún se criminaliza la homosexualidad, y pedir que la Iglesia Católica haga un fuerte llamamiento en contra de estas leyes.

A pesar de no haber sido recibidos por el papa, la reunión fue con el secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin, a quién se le entregó un comunicado donde se pide que la Iglesia Católica declare que la criminalización de las personas LGBT.

Además, solicitan que la Iglesia pida a todos los estados que protejan los derechos humanos de todas las personas, que se haga un llamamiento en ese sentido a los cristianos y se instruya a las conferencias episcopales a que trabajan a favor de la descriminalización de las relaciones sexuales consentidas entre adultos.

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